Las vacaciones son tiempo de relax… también al volante

Las vacaciones son tiempo de relax… también al volante

En estos meses veraniegos donde la mayor parte de la población puede escapar de la vorágine de actividades y de estrés que supone el día a día, es muy beneficioso conseguir desconectar y tener unos días de relajación. Este relax es fundamental trasladarlo también a la conducción en los viajes que se tengan previstos realizar, ya que no puede ser que en estos días destinados al descanso un viaje sea una fuente de nerviosismo o tensión, aumentando las probabilidades de sufrir un accidente de tráfico.

Por ello, desde ITECO Ingenieros queremos hacer hincapié en algunos puntos fundamentales que se han de recordar para mantener la calma y el relax en las vacaciones.

Sin riesgos y cumpliendo las normas

No se trata de cumplir las normas de circulación por estar en vacaciones, puesto que siempre habría que respetar estar normas y mantener una conducción segura. No obstante, en vacaciones el número de niños que viajan en coche se multiplica con respecto a otras épocas del año, por lo que es vital mantener un respeto absoluto ante toda señalización, limitación de velocidad o norma de seguridad vial.

Además, el estrés aumenta en un alto porcentaje cuando nos encontramos ante situaciones imprevistas o para las que no estamos preparados, por ello es importante recordar las clásicas recomendaciones que se han de seguir ante la realización de largos viajes estivales:

  • Descansar correctamente la noche antes del viaje.
  • Revisar el estado del vehículo escrupulosamente.
  • Respetar límites de velocidad y señales de adelantamiento.
  • Evitar alcohol, drogas y tener especial cuidado con medicamentos.
  • Hacer paradas periódicas durante el trayecto.

Qué es realmente el estrés y cómo evitarlo al volante

Evitar el estrés al volante, fundamental en las vacaciones

De una manera muy resumida podríamos definir el estrés como un mecanismo que los seros seres vivos tienen para pedir a su organismo un plus y un extra de esfuerzo ante una situación determinada. Es decir, hacer que un organismo aumente de manera extraordinaria sus prestaciones físicas o psíquicas ante una situación tradicionalmente “de peligro” o exigencia.

Sin embargo, como todo en la vida este aumento de capacidad tiene su propio coste, y es que el mismo organismo que multiplica sus capacidades ante una situación de estrés, de ser continuada comenzará a sentir fatiga, falta de atención y nerviosismo. Tres compañeros de viaje totalmente incompatibles con la conducción segura.

El estrés al volante puede provenir de diversas situaciones: El calor, la presión de llegar más tarde de lo previsto, niños inquietos, no terminar de desconectar del trabajo, alguna discusión familiar… Situaciones que deben ser previstas y en medida de lo posible subsanadas antes de encender el contacto del vehículo, si queremos conseguir disfrutar de unas vacaciones sin riesgo de accidentes de tráfico.

El estrés produce fatiga, falta de atención y nerviosismo.

Nunca estará de más analizar las posibles fuentes de estrés que pueden darse en un viaje, especialmente si es largo, y hacer todo lo posible por minimizarlas: Tener los medios necesarios para combatir el calor, planificar bien los tiempos de llegada y dejar margen a imprevistos, tener previstos juegos o películas para los niños… etc.


Las vacaciones son un tiempo de desconexión fundamental para poder dar lo mejor de cada uno durante el año, y esto también es importante tenerlo en cuenta en nuestra conducción por el bien de todos los que circulan por las vías españolas.